La ideología liberal es el camino adecuado para la reconstrucción de nuestra sociedad.

Tras décadas de sufrir una cruel dictadura, la ideología liberal es el camino adecuado para la reconstrucción de nuestra sociedad; de hecho, fueron los pensadores liberales clásicos Friedrich A. Hayek y Milton Friedman quienes describieron cómo el pensamiento comunista derivaba en autoritarismo, resultado de su centralización y control sobre la vida del individuo así como la economía de las naciones.

La visión del liberalismo para una sociedad que emerge de una dictadura es la construcción de un país donde ningún poder esté por encima de la ley, donde cada ciudadano sea libre para pensar, crear, emprender y disentir, y donde el Estado exista para proteger derechos, no para violarlos. Es una visión de una nación abierta, próspera y plural, donde la diversidad política no sea un delito, la economía no esté secuestrada por el poder, y la dignidad humana sea el centro de toda acción pública.

El liberalismo aspira a un país donde:

  • La separación de poderes impide que vuelva a concentrarse la autoridad en un solo grupo.
  • El imperio de la ley garantiza justicia real, no justicia al servicio del poder.
  • Las libertades individuales sean inviolables y respetadas por el Estado.
  • El libre mercado permite que la creatividad y el esfuerzo de cada persona se traduzcan en prosperidad.

Como políticos liberales, nuestra misión honra el principio de un Estado reducido.

Honramos el principio de un Estado reducido en funciones, controlado por la ciudadanía y con poderes limitados frente a un individuo fuerte, soberano y decisor que defiende su libertad individual y la propiedad privada como resultado de la riqueza que es capaz de generar.

La misión del liberalismo en la etapa de reconstrucción post-dictadura es desmontar las estructuras autoritarias, restaurar la confianza en las instituciones y crear las condiciones para que la sociedad pueda desarrollarse sin miedo ni dependencia del poder político. Esa misión se concreta en cuatro tareas fundamentales:

  1. Reconstruir el Estado de Derecho: Sin justicia independiente, la libertad es una ilusión.
  2. Reequilibrar el poder político: La misión es impedir que el poder vuelva a concentrarse.
  3. Liberar las fuerzas productivas: La misión económica del liberalismo es permitir que la gente pueda crear riqueza sin pedir permiso.
  4. Proteger las libertades individuales: La misión es que nunca más un ciudadano tema por pensar diferente.

Los afiliados al Partido Liberal Clásico Cubano acordamos:

Coincidimos en que el liberalismo es una forma de entender la naturaleza humana y una propuesta para conseguir que las personas alcancen el nivel más alto de prosperidad y potencial que poseen, por ello, al afiliarnos al Partido Liberal Clásico Cubano acordamos:

  1. Primero: Defender las libertades individuales por encima del colectivismo que limita nuestras capacidades, impide nuestro progreso y condiciona nuestras decisiones.
  2. Segundo: Entender que el Estado no debe funcionar como decisor de nuestras vidas sino como un servidor responsable en la ejecución de leyes propuestas y defendidas desde la sociedad civil.
  3. Tercero: Proponer un modelo de separación de poderes legítimos donde impere la ley y el poder judicial tenga total autonomía en la defensa de los deberes y derechos de los ciudadanos.
  4. Cuarto: Promover la transparencia y la fiscalización constante del poder ejecutivo para que el Estado rinda cuentas a la ciudadanía sobre el ingreso y uso del capital de los contribuyentes.
  5. Quinto: Reconocer que sólo la propiedad privada y la ley del libre mercado pueden generar las riquezas suficientes que impulsan el desarrollo, y que el Estado no debe intervenir en ellas.
  6. Sexto: Mantener elecciones periódicas, transparentes, donde todos tengan capacidad de elegir y ser elegidos.
  7. Séptimo: Actuar con respeto a la libertad ajena, protegiendo los datos e información que como resultado del debate genuino interno del partido se lleven a cabo.